Este proyecto tiene la intención de crear un espacio donde todos puedan ir a cualquier lugar y de establecer una conexión entre el pasado y el futuro. Esto se logra mediante la combinación de una visión futurista y la preservación de los restos históricos, en este caso, el silo semidestruido, que ocupa un lugar central en la composición y desempeña un papel fundamental en la configuración del complejo.
Los tres edificios principales están inspirados en las vibraciones del agua del mar. El agua reacciona a los cambios en su superficie, reduciendo su intensidad y recuperando la armonía. Las formas elípticas de los edificios interpretan el movimiento del fluido cuando está expuesto a un impulso concéntrico, como una explosión.